sábado, 31 de mayo de 2014

- Héroes olvidados XX: Murphy, Audie L., el héroe más condecorado de la Segunda Guerra Mundial -



Hoy, dado que estoy preparando un especial relacionado con series bélicas para el Podcast "Guerras y Batallas" en que colaboro con mi buen amigo Karl Egas, me ha venido a la memoría el héroe de guerra más condecorado de la 2ª Guerra Mundial, que además fue todo un actor de cine bien reconocido durante los años 50 y 60 en Estados Unidos. Hoy, obviamente, ya nadie la recuerda más allá de las fronteras del país de las barras y las estrellas y es por eso que hoy le dedico unas líneas...

Recordad que también ya podéis seguirme en Twitter, soy @DelhRoh o a través de Facebook en mi página oficial de "seguidores". Fans no, pues no me considero que tenga ningún fan, ¡salvo que esté equivocado! Podéis acceder a mis respectivos sitios pinchando aquí:

Murphy, Audie L., es el soldado americano más condecorado de toda la Segunda Guerra Mundial y además fue una importante estrella de cine a finales de la guerra por lo que es ampliamente recordado entre las generaciones más mayores de estadounidenses, aunque su recuerdo se va diluyendo poco a poco con el paso de los años.

Audie Murphy nacía un 20 de junio de 1924 en Kingston, en Hunt Country, en el estado de Texas. Era hijo de Emmet Berry Murphy y Josie Bell Killian, ambos de descendencia irlandesa. Era una familia de clase muy humilde dedicada al campo, por lo que el joven Murphy pasó su infancia en diversas granjas entre Farmersville y Greenville, pero siempre en municipios pequeños y cercanos a Celeste, Texas. Era el sexto hermano de 12, por lo que la numerosísima familia trabajaba de sol a sol para dar de comer a todos los miembros de la prolífica familia. Audie estudió en el colegio de Celeste hasta que, con 12 años, comenzó a trabajar para ayudar y seguir adelante cuando su padre abandonaba a la familia en 1936. Trabajó aquel tiempo ayudando a recoger el algodón tan abundante por la zona. Además, se convirtió en un experto tirador al cazar pequeños animales que servían de complemento alimenticio para la familia. Ardillas, conejos y pájaros fueron sus presas predilectas. Por supuesto, no tenía ningún tipo de reparo en matar animales, dado que las presas ayudarían a alimentar a sus hermanos. Durante los años 30, trabajaría en una gasolinera en Greenville, en el estado de Texas. A los 15 años comenzó a trabajar en una tienda que reparaba viejos aparatos de radio. Su madre moría el 23 de mayo de 1941. Ante la imposibilidad de sustentar a tantos hermanos, decidió entregar a los tres más pequeños a un orfanato para que se hiciera cargo de ellos. Tras finalizar la 2ª Guerra Mundial volvería a convertírse en su tutor.

Con el inicio de las hostilidades con Japón el 7 de diciembre de 1941 y con la declaración de guerra de la Alemania de Hitler, Murphy se alistaba voluntario en el ejército, pero era rechazado por ser menor de edad. En junio de 1942, justamente después de cumplir 17 años, su hermana Corine falsificó sus papeles para que pudiera alistarse, y finalmente fue aceptado. Se quiso alistar en los Marines y en los Paracaidistas pero fue rechazado por su baja altura (medía 1,65 centímetros) por lo que pasó a formar parte del ejército de tierra. Comenzó su entrenamiento en Camp Wolters, en Texas. Durante el entrenamiento muchos compañeros sospecharon que no era mayor de edad por su cara aniñada, por lo que los suboficiales quisieron trasladarle a cocina y a otros destinos menos peligrosos, pero Murphy insistió que se había alistado para ser un soldado, no para pelar patatas. Después de 13 semanas de entrenamiento, sería enviado a Fort Meade, Maryland, donde le convertirían en un soldado de infantería. El deseo de entrar en combate de aquel muchacho de 17 años se haría realidad.

Pero a pesar de terminar el entrenamiento aún tenía que luchar contra el sistema y conseguir viajar al frente y luego entrar en acción. Su insistencia hizo que finalmente fuera enviado a Casablanca, como uno de los reemplazos del Tercer Pelotón de la Compañía Baker, perteneciente al primer batallón del 15º Regimiento de Infantería de la 3ª División de Infantería. 

Murphy no encontró el combate ansiado en aquel destino, pero sí participó en un duro e intenso entrenamiento y maniobras como todos los miembros de la 3ª División. Ocho meses más tarde, el 10 de julio de 1943, la división asaltaba Sicilia, luchando en las cercanias de Palermo antes de que los tanques pudieran llegar, y continuaron su lucha enconada contra los alemanes hasta capturar Messina, dando por terminada de esta forma la campaña de Sicilia. 

Su bautismo de fuego tuvo lugar en Italia. Justo después de llegar, Murphy era ascendido a cabo después de matar a dos oficiales italianos que intentaron escapar a caballo. Durante su permanencia en la isla contrajo malaria, una enfermedad que le llevaría a estar postrado en cama en varios hospitales del ejército durante sus años de servicio en Europa.

Finalmente Sicilia fue asegurada por los aliados, y la 3ª División marcharía a la península italiana. Su destino: Salerno, donde llegaron en septiembre de 1943. Durante una ronda nocturna con su pelotón fueron sorprendidos por un escuadrón alemán. Se parapetaron detrás de una gran roca. Los alemanes enviaron un pelotón para eliminarles, pero fueron detenidos por el intenso fuego de los americanos. Consiguieron matar a 3 de ellos y detener a otra docena. Por sus acciones en Salerno (siendo la más destacada la ya mencionada), era ascendido a Sargento.  

Murphy se distinguió en multitud de ocasiones en la campaña italiana, particularmente en la batalla del rio Volturno, en la playa de Anzio, y las montañas italianas.  La 3ª División formó parte del asalto al sur de Francia el 15 de agosto de 1944 como parte de la Operación Dragoon. El mejor amigo de Murphy, Lattie Tipton, fue muerto por la ráfaga de un nido de ametralladora. Al ver como su compañero caía abatido, la cólera invadió a Murphy, el cual cargó contra la posición enemiga matando a toda la dotación de la ametralladora. Entonces, usó la ametralladora germana y varias granadas para destruir otras posiciones enemigas. Por su acto de valentía, Murphy recibiría la Medalla por Servicios Distinguidos (la Medalla americana más importante tras la Medalla del Honor).

La invasión llevó 7 largas semanas en las que la 3º División sufrió más de 4.500 bajas. Pocas semanas después, era condecorado con dos Estrellas de Plata por sus heroicas acciones en combate. Además, fue ascendido a Sargento Primero y se le confió el mando de un pelotón. Fue herido en la cadera por un francotirador enemigo doce días después de su ascenso.

La herida le mantuvo fuera del frente diez semanas. Ya de regreso a su unidad, aún vendado, era nombrado jefe de compañía el 25 de enero de 1945. Poco después volvía a sufrir varias heridas al recibir un impacto de mortero que mató a dos compañeros suyos. 

Al día siguiente tuvo lugar la batalla de Holtzwihr, cuando la unidad comandada por él no tenía más de 20 hombres disponibles de los 128 habituales. Durante un asalto a posiciones alemanas, ordenó a todos sus hombres que fueran a la retaguardia mientras respondía al fuego de los alemanes hasta que se quedó sin municiones. Con un teléfono del pelotón comunicaba al mismo tiempo las localizaciones de concentraciones de unidades germanas para la artillería.  Acto seguido se hizo fuerte en los restos de un tanque alemán destruido que aún estaba humeante y con la ametralladora del calibre 50 del tanque comenzó a disparar a los alemanes, cortando así el avance de la infantería que estaba a menos de 70 metros de su posición eliminando a una gran cantidad de soldados. Fue gravemente herido en una pierna, pero pese a sus heridas continuó su batalla personal contra los germanos durante al menos una hora. Dejó de disparar en el momento en que se quedó totalmente descomunicado con la artillería dado que su comunicación telefónica había quedado interrumpida a causa del fuego enemigo. Con los hombres que aún le quedaban forzó un contraataque que consiguió batir en retirada a los alemanes de Holtzwihr. Se negó a recibir primeros auxilios hasta asegurar por completo la zona, y su valor y determinación infundieron el valor necesario a sus hombres para que sus mermadas tropas consiguieran lo que a todas luces parecía más que imposible. Por estas acciones sería condecorado con la Medalla del Honor. 

Murphy sería retirado poco después del frente para convertirse en oficial de enlace y fue ascendido a teniente el 22 de febrero de 1945. El Teniente Coronel Alexander Patch, jefe del 7º Cuerpo de Ejército estadounidense le condecoraba con la Medalla del Honor y la Legión del Mérito, el 2 de junio de 1945. El 14 de junio Murphy volvía a Estados Unidos.

Por sus acciones durante la guerra Audie Murphy recibió un total de 33 condecoraciones, además de otras 5 francesas y 1 belga. Se dice que recibió al menos una vez todas las condecoraciones americanas posible, y cinco de ellas al menos en dos ocasiones.  

Audie tiene acreditados la destrucción de al menos seis tanques y de matar a más de 250 soldados enemigos y de capturar otra cantidad indeterminada de enemigos. 

Por sus acciones Murphy fue también condecorado con dos menciones Presidenciales, y además se ganó el respeto de toda su nación, apareciendo como portada de la revista Life el 16 de julio de 1945. Participaría de pasada en la guerra de Corea, y después se uniría a la Guardia Nacional en 1966 donde sería ascendido a Mayor. 

Terminada la guerra sufrió graves problemas de insomnio, depresión y pesadillas por sus acciones en combate. Durante un tiempo fue adicto a las pastillas que le recetaron para superar sus problemas sicológicos. Por ello siempre defendió a los veteranos con los mismos problemas, particularmente a los soldados de la guerra de Corea y Vietnam. La llamada "fatiga de batalla" fue tomada mucho más en cuenta gracias a la labor de Murphy y muchos veteranos pudieron disfrutar de tratamiento especializado. 
En cuanto a su vida profesional, después de la guerra, fue bastante prolífica. Fue actor (participó en más de 40 películas), cantante de música country de relativo éxito y su biografía fue un auténtico best-seller de la época.

Poco después de las nueve de la noche del 28 de mayo de 1971, Murphy murió a a causa de un accidente aéreo con su avión privado en la montaña Brush, cerca de Catawba (estado de Virginia). El piloto y cuatro pasajeros murieron. En 1974 se erigió una gran losa de granito donde se estrelló el avión. 

El 7 de junio de 1971 era por fin enterrado con todos los honores militares en el cementerio nacional de Arlington. Acudieron a la ceremonia una gran cantidad de veteranos, aunque el maestro de ceremonias fue un veterano de guerra, un futuro presidente de los Estados Unidos, llamado George H. W. Bush. Hoy día su tumba es la segunda más visitada del cementerio, justo después de la presidente J. F. K..

Murphy recibiría una gran cantidad de honores a lo largo y ancho de los Estados Unidos, y aunque su memoria se vaya perdiendo poco a poco con el paso del tiempo, no hay lugar a dudas que fue un auténtico héroe de guerra, un digno merecedor de la Medalla del Honor.

 Hoy en día sus tres hijos y nietos le rinden el homenaje que se merece junto con los diversos honores que se suceden a lo largo y ancho de una nación más que agradecida por sus gestas durante la 2ª Guerra Mundial.

sábado, 17 de mayo de 2014

Críticas: Héroes de guerra corrientes, los inmigrantes

-Un militar saludo del autor de este blog -



Saludos amigos,

     Hoy quisiera hablar de héroes de guerra anónimos, héroes de guerra que como yo han tenido que desplazarse de sus países de origen a causa de la crisis mundial que ha arrasado con todo. Inmigrantes, una palabra tan de moda y que parece que es la única forma de ganarse la vida dignamente fuera de las fronteras de ese país tan misero que es hoy España.

     Tal y como hiciera mi padre me he visto forzado a abandonar mi Patria, mi hogar, a mis amigos y a mi familia, hace hoy 2 años, y es por eso el motivo de estas líneas. Hace dos años me marchaba de España con una pequeña trolley con dos camisas y dos pantalones, un libro y 50 euros en el bolsillo. Abocado por la crisis me ví obligado a cerrar mis tres empresas y a malvivir durante tres años en unas condiciones que muy poca gente conoce y de las que por razones de humildad no comentaré. Solamente mis dos-tres personas más allegadas conocen la situación pauperrima a la que me ví abocado con la crisis económica. La verdad es que estaba todo muy negro, apenas tenía ganas de seguir adelante, pero mis amigos de aquel entonces y mi pareja (de aquel entonces) me dieron los ánimos necesarios para seguir adelante.

     Fue la época en la que comencé a escribir Historía, Historia Militar y a hacerme un humilde hueco en la Divulgación Militar como método de sustento. No era mucho, me daba para pagar lo mínimo para poder dormir bajo un techo (sin cama, cocina ni ducha). Dormir 3 años en el suelo, en un saco de dormir, en mi propia oficina (dado que era lo único que me quedaba) me alivió los problemas de espalda que tanto me habían hecho sufrir en el pasado y además, dormir al lado del ordenador era beneficioso, especialmente en invierno porque daba bastante calorcito, ¡era una maravilla! Deje de utilizar la calefacción porque en un mes de uso me llegaron 76 euros, y la verdad es que era algo que no me podía permitir, así que solamente pagaba la luz para poder seguir escribiendo con el ordenador envuelto en una manta.

     Es por eso que en muchos de mis libros se puede leer "escrito en una gélida mañana de..." porque era cierto. Estaba totalmente acomodado dentro de una gruesa manta en la que solamente se asomaban mis manos mientras escribía tiritando, pero aún así pude publicar más de 20 libros, y de hecho, ha sido la etapa literaría más prolífica de mi vida. Era capaz de escribir una media de un libro al mes, o una cada dos meses, dependiendo de la complejidad de la obra y de si era co-autor junto a J. C. S. Clemares, la persona a la que considero mi alma gemela literaría y que conoce de sobra las penurias que este que te está escribiendo ha sufrido años atrás.

     Finalmente mi pareja se fue a estudiar al extranjero y me ví hundido, tanto anímicamente como físicamente. Comencé a ir al gimnasio y mi estado anímico mejoró sustancialmente. Eso, y las duchas que por fin podía darme...

     Al final, mi relación personal con mi pareja me llevó a intentar dar un paso más en la relación y tratar de mejorar mi condición económica, quizás buscando trabajo en el extranjero. Y eso hice... encontré un buen trabajo relacionado con mis conocimientos de Historia Militar y mis publicaciones, me lié la manta a la cabeza y marché a un país extraño para mi sin conocer la lengua del  mismo, tal y como hizo mi padre 40 años atrás yendosé a Alemania. Se vé que eso de ganarse la vida fuera me viene de familia.

     A la semana de llegar a este nuevo país, motivado por mejorar mi condición económica y mi pareja... mi pareja me envió un email y ponía punto y final a dos años de relación. Se ve que no merecía 20 céntimos, que era el coste de una llamada de teléfono.

    Fueron 3 meses muy duros en los que estuve a punto de regresar a España, pero en mi país de origen no me esperaba nada... solamente desesperación. Conseguí seguir adelante y hoy en día soy una persona muy valorada en mi trabajo por el esfuerzo y dedicación que pongo en ello. Aunque es un trabajo relacionado con el ocio es mi sustento y trato de poner toda mi ilusión todos los días en ello... y ese esfuerzo se ve en la calidad de mi trabajo.

- Cambié mis amigos y familia... por una nueva familia -


     Con esto, quiero decir que todos aquellos que se han marchado fuera de su país, para mi son héroe, HÉROES en el amplio sentido de la palabra. Han dejado atrás todo para poder iniciar una nueva vida debido a historias muchísimo peores que la mia, pero es lo que tiene el querer salir adelante y conseguirlo. Es cierto que a veces se paga un alto precio (yo ya no tengo contacto ninguno con mis antiguos amigos salvo con una o dos excepciones ni relación con mis familiares) pero el cambio merece la pena...

     Ármate de valor y carga contra la trinchera enemiga de un país extranjero, pues a veces, es la única oportunidad que tenemos. No te preocupes, tarde o temprano mejorará tu situación, y podrás mirar atrás y sentirte orgulloso de la decisión que te dio miedo tomar... se un HÉROE en esa guerra que todos llamamos VIDA. 

   
- Porque puedes sonreir y encontrar la felicidad en cualquier parte -

     También quisiera, para finalizar, poner un broche de oro y recordad a la gran cantidad de inmigrantes que existen en todos los ejércitos del mundo y que forman parte de las fuerzas armadas de un país que es distinto al que nacieron, pero que sienten como propio, formando parte de las fuerzas de seguridad del Estado que les ha acogido. A todos ellos, gracias.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Podcast: Mis últimas participaciones en Guerras y Batallas

Estimados amigos,

     Como ya sabréis llevo un tiempo participando en el Podcast Guerras y Batallas con mi queridísimo amigo Karl Egas.


     Para los despitados hoy os cuelgo los 4 programas en los que he colaborado con él. Recordad que también ya podéis seguirme en Twitter, soy @DelhRoh o a través de Facebook en mi página oficial de "seguidores". Fans no, pues no me considero que tenga ningún fan, ¡salvo que esté equivocado! Podéis acceder a mis respectivos sitios pinchando aquí:


     - PODCAST SOBRE LA BATALLA DE LAS ARDENAS -



A mediados de diciembre de 1944, Hitler jugó su última carta en Las Árdenas, una descomunal ofensiva en la zona comprendida entre Bélgica y Luxemburgo, con la que pretendía aislar a los Aliados. 


El Mariscal de Campo Otto Moritz Walter Model, un fiel servidor del Führer, lanzó una dura ofensiva contra las fuerzas aliadas, lideradas por el general norteamericano Omar Nelson Bradley, que fue literalmente “cogido por sorpresa” por los alemanes. 

El mundo entero contuvo la respiración: si Bradley no hubiera podido contener el avance de las fuerzas de Hitler, la victoria aliada se hubiera tambaleado severamente. Pero en las semanas transcurridas entre el 16 de diciembre y el 25 de enero, la balanza se inclinó del lado de los aliados marcando ya el fin definitivo de la contienda. 

Nuestro invitado es Jose A. Marques Periano, escritor e historiador español con mas de 25 obras a su haber. Twitter: @DelhRoh 
Blog: http://heroesdeguerra.blogspot.com



- PODCAST SOBRE ASES DEL AIRE 
DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL -


El as simbolizaba lo que toda persona pensaba de cómo debía ser un guerrero. Siguieron el código de ética de la guerra que muchos sintieron haber olvidado e n la guerra de trincheras por las tropas, eran como se suele decir, caballeros del aire, héroes, ases. Se respetaban entre ellos, incluso si eran el enemigo, porque cada uno sabía los apuros y los peligros a los que se enfrentaban en el cielo.





- PODCAST SOBRE LA BATALLA DE STALINGRADO-




Stalingrado seria para el Ejercito Alemán un nombre grabado a sangre y fuego, nunca en ninguna batalla la Wehrmacht había sufrido tantas bajas: un millón y m edio de soldados y oficiales, que representaban la cuarta parte de las tropas de Alemania en el Frente Oriental.



- PODCAST SOBRE LA BATALLA 
DE BERLÍN Y EL FÜHRERBUNKER -



La Batalla de Berlín fue una de las batallas finales de la Segunda Guerra Mundial entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, por el control de la capital a lemana. 

Dentro de su bunker, el líder alemán Adolf Hitler se suicidó, así como su Ministro de Propaganda Joseph Goebbels con su familia. Escuchemos lo que paso en los últimos dias del Tercer Reich.


domingo, 11 de mayo de 2014

Mis héroes favoritos VIII: Smith Jr., Maynard Harrison. De rebelde a héroe.

Saludos amigos,

     Vuelvo con otra biografía integra de mi libro CABALLEROS DE LA MEDALLA DEL HONOR, el primer libro que se publicó en español sobre los héroes americanos de la Segunda Guerra Mundial condecorados con la Medalla del Honor. 

Recordad que también ya podéis seguirme en Twitter, soy @DelhRoh o a través de Facebook en mi página oficial de "seguidores". Fans no, pues no me considero que tenga ningún fan, ¡salvo que esté equivocado! Podéis acceder a mis respectivos sitios pinchando aquí:



   
Smith Jr., Maynard Harrison, también conocido como "Snuffy Smith", abría por primera vez sus ojos en la ciudad de Caro, en el estado de Michigan, el 19 de mayo de 1911. Su bisabuelo había sido oficial del ejército de la Unión durante la guerra civil americana, y había muerto siendo prisionero de guerra.
Desde muy pequeño, la espada de aquel antepasado reposaba en lo alto de la chimenea familiar, por lo que es muy probable que oyera una y otra vez la historia de su notable ancestro, el mayor Henry Harrison Smith.
El muchacho había nacido en el seno de una familia con dinero que pudo proporcionarle una vida de lujo y privilegio al alcance de muy pocos. Su padre, Maynard H. Smith Sr.  fue un abogado de éxito que trabajó durante los años 20 del siglo pasado para Henry Ford y General Motors. Por lo tanto, el círculo de amistades ayudó a la familia a capear la dura crisis de la Depresión del 29 sin muchos problemas.

 El padre de Snuffy solía decir que <<un hombre tiene que ser tan rico como para que pueda ir a pescar todo el rato tanto como el pobre que debe hacerlo por obligación>>.

Con una familia acomodada y con una madre siempre ocupada impartiendo clases en el colegio, Maynard tenía muchísimo tiempo para pescar y realizar muchas travesuras. Se metió en multitud de problemas, lo que le convirtió en un dolor de cabeza para sus padres.

Sus progenitores, preocupados por la falta de disciplina de su hijo adolescente, le enviaron a una academia militar para terminar sus estudios. Aunque en la academia no consiguieran inculcarle esa disciplina que tanto le hacía falta, sí comenzó a apreciar una serie de asignaturas más intelectuales, como la lectura y la filosofía.
Después de ingresar en un instituto de finanzas y terminar sus estudios, estuvo trabajando para el Departamento del Tesoro de Michigan. Cuando su padre murió en 1934 le dejó una extensa herencia, por lo que el joven muchacho de 23 años decidió dejar el trabajo y vivir una temporada con su madre apartado de todo y poder leer libros de psicología, química, historia, religión y de cualquier otra materia que le ayudara a pensar.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Maynard trató de analizarla desde un punto intelectual, psicoanalizando el punto de vista humano del conflicto. A la edad de 31 años, después de un breve matrimonio en el que nació un hijo, continuó con su estilo de vida bohemio, sin trabajar ni estudiar.
Estuvo durante un tiempo sin pagar la manutención de su hijo a su mujer por lo que fue llevado a juicio. El juez le ofreció dos alternativas: se unía al ejército o iba a la cárcel.

Se alistó en el ejército el 31 de agosto de 1942 en su propia ciudad Caro. Fue esposado y acompañado por el Sheriff hasta que firmó su ingreso en el ejército. El niño bien de 31 años intentó sobrevivir lo mejor que pudo al entrenamiento y régimen militar de su base, Sheppard Field, en Tejas. Odiaba tener que recibir ordenes, sobre todo de muchachos que eran 10 años más jóvenes que él. Así que, tras investigar un poco la estructura del ejército, descubrió una forma rápida para ascender...  se presentó voluntario para convertirse en artillero aéreo. Tras un rápido aprendizaje en la Academia militar de Harlingen, Texas, en noviembre de 1942, ya era Sargento. Realizó nuevos cursos de entrenamiento en Casper, y fue ascendido a Sargento Mayor, y asignado al 423º Escuadrón que formaba parte del 306º Grupo de Bombarderos en Turleigh, Inglaterra.

Sus compañeros pronto descubrieron el carácter terco y detestable de aquel Sargento que odiaba relacionarse con cualquiera, por lo que pronto se ganó el mote de Snuffy Smith ("El enfadado Smith"). Ya en Inglaterra, tenía una cosa bien clara, entraría en un plazo inferior a seis meses en combate.

Fue durante su primera misión, el 1 de mayo de 1943, cuando el Sargento Primero Smith, asignado a la dotación de un B-27, ayudó a salvar la vida de 6 camaradas heridos después de luchar contra cazas alemanes.  El objetivo de su avión era bombardear los embarcaderos de submarinos alemanes en el puerto francés ocupado por los alemanes de Saint-Nazaire, cerca del Golfo de Vizcaya, puerto fuertemente defendido por fuego antiaéreo. De hecho, la ciudad era conocida como "Flak city" (La ciudad del fuego antiaéreo) por los pilotos aliados.

Durante la misión muchos bombarderos se dieron la vuelta, y otros tuvieron problemas mecánicos e hicieron lo mismo. La mitad llegaron a su destino y tras arrojar las bombas emprendieron la huida. Cazas comenzaron a perseguirles, y el grupo de bombarderos aliados se introdujo en los bancos de nubes para despistar a sus perseguidores.

Debido a un terrible error de navegación, al salir del banco de nubes, el navegador llevó al avión de Smith en una dirección que él creía era la costa sudeste de Inglaterra.

De hecho, el avión se aproximó a la ciudad fortificada de Brest, una de las ciudades más defendidas de la Francia ocupada por los alemanes, debido a que su puerto era la principal puerta de los U-Boat alemanes en el Atlántico.  El piloto comenzó a descender hasta los 2.000 pies e inmediatamente comenzó a recibir un terrible fuego antiaéreo y el ataque de multitud de cazas alemanes.

El avión resultó impactado, los tanques de combustible comenzaron a arder y el fuego comenzó a extenderse a una velocidad alarmante sobre el fuselaje. El daño era importante, las comunicaciones se habían perdido y la integridad estructural de la aeronave peligraba. La torreta donde estaba Smith dejó de funcionar, por lo que fue a ayudar a otros miembros de su tripulación. Tres de sus compañeros estaban fuera de combate y otros dos seriamente heridos. Tras ayudar a sus compañeros, Smith comenzó a disparar la ametralladora del calibre 50 y comenzó a devolver el fuego a los cazas germanos. El calor del fuego era tan intenso que comenzó a derretir el fuselaje.  Durante más de 90 minutos Smith estuvo devolviendo el fuego, atacando a los cazas y atendiendo a sus compañeros heridos. Para impedir que el fuego se extendiera en el interior también comenzó a tirar por los grandes agujeros que había en el fuselaje del avión toda la munición explosiva o cualquier posible resto que pudiera poner en peligro sus vidas.

El bombardero pudo llegar a Inglaterra y aterrizar en el aeródromo más cercano. En el momento en el que el avión ponía sus ruedas en tierra se partió en dos. El avión tenía más de 3.500 agujeros de bala.

Tres miembros de la tripulación habían muerto, y los otros 6 heridos pudieron salvar la vida gracias a los esfuerzos de Smith de mantenerles con vida y salvar al avión de las llamas durante esos 90 minutos. El reportero Andy Rooney (reportero del periódico Barras y Estrellas) estaba presente cuando el avión aterrizó y escribió un artículo impresionante que fue portada de su publicación. Rooney dijo poco después: <Estoy orgullo de haber sido parte de aquello>.  Smith fue asignado a tareas policiales y poco después era condecorado con la Medalla del Honor. El Secretario de Guerra Henry L. Stimson le colocó la Medalla del Honor sobre su cuello mientras hacía formación con sus compañeros. En su Mención Presidencial que le otorgaba la Medalla del Honor podía leerse al final de la misma:

«Su acto de valor es una inspiración para las fuerzas Armadas de los Estados Unidos».

Smith volaría en otras 4 misiones de combate y sería retirado del frente por razones médicas. Permaneció en Inglaterra ayudando en tareas administrativas. Regresó a los Estados Unidos en marzo de 1945, siendo licenciado con honores del ejército en Miami Beach, Florida, el 26 de mayo de 1945. Como curiosidad indicar que existió un cómic muy popular en aquella época titulado "Snuffy Smith", un hilarante paleto que protagonizaba un cómic que leyeron los jóvenes americanos durante algunos años, que estaba inspirado en este héroe de guerra. 


El personaje inspirado en este personaje de héroe,
muy popular en Estados Unidos durnate bastantes años.



Desde su licenciamiento nada se sabe de Snuffy Smith hasta el 11 de mayo de 1984, cuando moría a la edad de 72 años. Descansa en el Cementerio de Arlington. Nada sabemos de su vida posterior a la guerra, aunque suponemos que tuvo una vida feliz y descendencia.

sábado, 10 de mayo de 2014

Mis héroes favoritos VII: Albert Ernst, as a bordo del JagdTiger

Saludos amigos,

     Recientemente terminé otro libro de tanquistas que por ciertos temas no será publicado por la editorial que me lo solicitó. Es por ello que iré colgando la totalidad de dichos textos en mi blog, dado que así al menos alguien se lo leerá (¡tanto esfuerzo para nada!).

      Hoy quisiera traeros la biografía obra y milagros de Albert Ernst en su integridad. Espero que la disfrutéis. No os olvidéis de comentar que os ha parecido y de sí os gustan estos textos completos.

     Recordad que también ya podéis seguirme en Twitter, soy @DelhRoh o a través de Facebook en mi página oficial de "seguidores". Fans no, pues no me considero que tenga ningún fan, ¡salvo que esté equivocado! Podéis acceder a mis respectivos sitios pinchando aquí:



Albert Ernst el día de su rendición

Ernst, Albert. Cuando echamos la vista atrás y hablamos de los tanquistas alemanes en la 2ª Guerra Mundial siempre nos viene a la cabeza el carro blindado Tiger y su versión más avanzada, el Tiger II (KönisgTiger, el “Rey Tigre”). Obviamente este no fue el único tanque alemán durante la 2ª Guerra Mundial pero el peso de la leyenda del mencionado tanque parece acaparar toda la atención de los aficionados a la 2ª Guerra Mundial.

Aunque el Tiger fue un blindado con un buen rendimiento en el campo de batalla, el arma que más éxitos cosecharía serían las armas anti-tanque alemanas, especialmente los cañones Flak del 88 que serían posteriormente utilizados por los ingenieros para el Tiger a petición propia del Führer, Adolf Hitler. Tanto las piezas anti-tanque como los carros antitanque tuvieron un gran desarrollo durante la 2ª Guerra Mundial en Alemania. Sobre todos los vehículos antitanque hubo uno gigantesco, con un poderoso cañón de 128 milímetros y un impresionante blindaje frontal de 250 milímetros. Nos referimos obviamente al Jagdtiger (El “Tigre Cazador” en alemán). Aunque solamente se construyeron unas 80 unidades a lo largo de toda la guerra su fama y leyenda son hoy duraderas.

¿Pero quién fue el Comandante más exitoso de la 2ª Guerra Mundial a bordo de un Jagdtiger? Nos referimos a Albert Ernst. Nació el 15 de noviembre de 1912 en la ciudad alemana de Wolfsburgo, una pequeña ciudad al norte de Alemania en la región de la Baja Sajonia.

Desafortunadamente son muy pocos los datos de los que tenemos constancia de Albert antes de unirse a las filas del ejército alemán. Sabemos que fue un militar de carrera, pues con solamente 18 años se alistó en el ejército en la 2ª Compañía del 4º Regimiento Motorizado. Fue un consumado atleta que participó en multitud de competiciones, y además fue uno de los pocos afortunados en formar parte del ejército alemán de la post-guerra que estaba limitado a solamente 100.000 hombres por el tratado de Versalles de 1919. Sus primeros pasos en el ejército los daría en la ciudad de Halberstadt donde recibiría su correspondiente adiestramiento como soldado de infantería con el 12º Regimiento. Un poco más tarde pasó a formar parte de la 2ª Compañía Prusiana de Fusileros de Magdeburgo. Los entrenamientos con vehículos fueron poco a poco sucediéndose, y pronto adquirió formación sobre motocicletas, vehículos blindados y sobre los primeros tanques alemanes. Hay que decir que su primera experiencia con los primeros “tanques” fue con maquetas de madera y cartón. Aunque nos pueda resultar curioso hay que recordar que esto es habitual en numerosos ejércitos para realizar la instrucción.

Tras estudiar en la Academia de suboficiales y realizar varios cursos pasó a formar parte de la 24ª División de Infantería que formaba parte el 24º Batallón Panzer en la pequeña ciudad de Borna, cercana a Leipzig.  Tras nuevos cursos de formación acabó siendo instructor. El estallido de la 2ª Guerra Mundial le dio la posibilidad de convertirse en oficial de la reserva, aunque poco duraría su tiempo alejado del Frente, dado que participó en la Invasión de Polonia donde destruiría su primer tanque con una pieza antitanque. Por su valor en la llamada batalla de Kutno fue condecorado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase.

También ganaría un poco más adelante la Cruz de Hierro de 1ª Clase, concretamente el 1 de febrero de 1942, ya al mando de un antitanque, seguramente un Marder III o alguna pieza Flak de 40 mm. El Marder III fue un excelente antitanque construido sobre el chasis de los Panzer 38 (t) que habían quedado obsoletos al inicio de la Operación Barbarroja con la aparición en el campo de batalla de los tanques soviéticos T-34 y KV. Hay que recordar que este vehículo tenía un blindaje abierto en la parte superior donde se instalaba el cañón (normalmente un cañón pak de 75 milímetros), por lo que era excelente para posiciones defensivas y como cazacarros de vehículos ligeros y medios a una distancia prudente. Era muy vulnerable al fuego de artillería debido a su escaso blindaje y a su alta silueta. A pesar de que se dejó de producir en torno a 1944 fue utilizado hasta el final de la 2ª Guerra Mundial. 

Aunque no podemos garantizar con certeza la presencia de Albert Ernst a bordo de un Marder III lo que sí tenemos claro es que en 1942 se encontraba en el Frente Oriental con el rango de Teniente. 

No hay duda que su experiencia como oficial en un vehículo antitanque era bastante elevada dado que sería retirado del frente para formar parte de una nueva compañía anti-tanque. Cuando el ejército alemán deseaba introducir una nueva arma en el Frente Oriental creaba unidades con los mejores hombres disponibles, y este era el caso de Ernst.

La unidad, el 512º batallón Antitanque pesado (Panzerjägerabteiliung 512, sJgdPzAbt) fue formado oficialmente el 25 de agosto de 1943. Compuesto por tres compañías (Ersnt pertenecía a la primera) fueron trasladadas desde Alemania a la ciudad holandesa de Olbebroek a un campo de entrenamiento donde comenzarían a entrenarse en la nueva y flamante pieza antitanque que tendría el honor de utilizar: el Nashorn (“rinoceronte” en alemán).

En este caso conviene hacer un breve inciso para comentar brevemente como era el Nashrom. Las primeras experiencias de la Wehrmatch contra los tanques soviéticos en el Frente Oriental, principalmente contra los T-34 y los temidos KV-1, hicieron al Estado Mayor buscar alternativas para destruir a los enemigos a mayor distancia y con mejores carros anti-tanque, que a duras penas hacían frente al enemigo.

Sobre los chasis de otros modelos se incorporaría un poderoso cañón antiaéreo del 88 sobre una torreta abierta y sin apenas blindaje debido al peso del mismo. Dado que el arma estaba siendo diseñada inicialmente para combates a largas distancias se prescindió del blindaje, aunque las planchas frontales de 20 mm. protegerían a la tripulación contra armas ligeras de bajo calibre, principalmente de la infantería. Hubo varios modelos que se modificaron en varias ocasiones hasta el modelo final que tendría el nombre de Nashorn. Se comenzó a fabricar a mediados de 1943 y solamente se construirían 494 unidades, dado que sería sustituido por el Jagdpanzer IV poco después.

Solamente seis batallones recibirían los Nashorn, cada uno equipado con 45 unidades. Hay que decir que la principal ventaja que convertía al Nashron en una pieza temible en el campo de batalla era que poseía uno de los mejores cañones utilizados durante la 2ª Guerra Mundial. Además, utilizaba proyectiles capaces de destruir blindados enemigos a 4.000 metros, su mayor distancia efectiva.

Como hemos dicho, la unidad recibió  45 Nashrom y comenzaron su entrenamiento con el nuevo armamento recibido hasta principios de diciembre de 1943. El batallón pasó depender del Grupo de Ejércitos del Centro y fue desplegado en torno a la región bielorrusa de Vitebsk, región situada al norte de Minsk, a mediados de ese mismo mes.

En seis meses de campaña, entre enero y junio de 1944, nuestro protagonista destruiría con  el Nashron que estaba bajo su mando un total de 55 tanques enemigos (T-34 y tanques IS en su mayoría), por lo que el 2 de julio de 1944 recibiría la mayor condecoración de la Alemania del Tercer Reich, la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.

Durante ese tiempo hubo varios Nashorn que tuvieron problemas mecánicos y quedaron fueran de servicio temporalmente y hubo otras piezas que también fueron destruidas por el enemigo. Tenemos constancia de que en aquellos meses de campaña Ernst también sufriría el castigo soviético. El 4 de febrero su vehículo fue impacto por fuego de artillería y a consecuencia de ello fue retirado del frente tras sufrir heridas de gravedad.

El 7 de febrero de 1944 era condecorado con la Placa de Herido en Oro (que era entregada por recibir 5 heridas o más en combate) por lo que podemos afirmar que las heridas recibidas le mantuvieron apartado del combate al menos un mes o quizás incluso más tiempo.

Estos datos nos ayudan a entender la crudeza del Frente Oriental: el Nashron de Ersnt había destruido en seis meses de combate nada más y nada menos que 55 tanques enemigos.

El dato es aún más sorprendente si tenemos en cuenta que destruyó el 23 de diciembre de 1943 14 tanques soviéticos utilizando únicamente 21 disparos. Este impresionante hecho hizo que fuera conocido entre la tropa como el Tigre de Vitebsk.

En julio de 1944 los ataques se recrudecieron en el Frente Oriental, tanto que todas las piezas de la unidad de Ersnt quedaron completamente destruidas. El batallón fue enviado a la retaguardia y se le entregaron 14 Jagdpanthers y dos compañías con 14 piezas de artillería propulsada (StuG III) cada una. Además, el Cuartel General de la Unidad también disponía otros 3 Jagdpanther a su disposición.

Su unidad sería incorporada el 10 de octubre de 1944 al Primer Cuerpo Panzer de las Waffen-SS, dependiente del 7º Ejército, el cual formaba a su vez parte del Grupo de Ejércitos B. El 7 de noviembre, por razones de refuerzo, su batallón fue incorporado a otra unidad, concretamente a la 116ª División Panzer que era parte del LXXIV Cuerpo, es decir, el 5º Ejército Panzer (también parte del Grupo de Ejércitos B). Hay que indicar que estas fuerzas combatían en el Frente Occidental, es decir, contra fuerzas aliadas. 

Con esta división participaría en la batalla del bosque Hürtgen, ya defendiendo suelo alemán ante el imparable avance del ejército norteamericano.  En la batalla del bosque de Hürtgen debemos hacer de nuevo un nuevo inciso. Se conocen multitud de batallas pero algunas son olvidadas por la Historia y los historiadores y la batalla del bosque de Hürtgen es una de ellas. Fue una de las batallas más crueles y sangrientas ocurridas durante la 2ª Guerra Mundial entre las fuerzas americanas y alemanas. Esta batalla duraría desde el 19 de septiembre hasta el 16 de diciembre de 1944 en una pequeña franja de no más de 130 kilómetros cuadrados al este de la frontera belga-alemana. Las tropas alemanas debían mantener ese frente el máximo tiempo posible para defender el flanco de una de las operaciones militares más conocidas de la 2ª Guerra Mundial: la Ofensiva de las Ardenas.

Después de esta lucha sabemos que su unidad pasó a formar parte de la 246º División de Volksgrenadier en torno a principios de diciembre de 1944. Poco después era ascendido a capitán. Retirado a la reserva temporalmente y con su experiencia adquirida tanto en el Frente Oriental como en el Frente Occidental estaba claro que Ernst era un perfecto candidato para formar parte de una nueva unidad, el 519º batallón Antitanque pesado (Panzerjägerabteiliung 519, sJgdPzAbt), hecho que ocurrió el 11 de febrero de 1945.

Esta unidad tendría el honor de ser una de las pocas que tendría la posibilidad de utilizar los pesados Jagdtigers equipados con poderosos cañones de 128 milímetros.

¿Y cómo era esta pieza antitanque realmente? ¿Era legendaria o solamente pura fachada? Nadie mejor que Otto Carius, otro de los insignes tanquistas que tuvieron la ocasión de conducirlo en una entrevista que concedió al autor de este libro:

«Menuda basura… si hubiéramos conocido al diseñador no le hubiera gustado la reunión conmigo y con mis hombres.  […]. Como pudo alguien diseñar aquella cosa está más allá de mi capacidad de comprensión.»

La unidad continuó entrenándose en las cercanías de la ciudad alemana de Sennelagen, mientras que el cuartel general del batallón se estableció en la ciudad de Döllersheim. Tras finalizar el entrenamiento necesario para conocer los entresijos de este pesado antitanque, la unidad se desplegó el 31 de marzo de 1945 en las cercanías del sector de Remagen, con un total de 13 Jagdtigers, de los cuales 3-4 de ellos estaban bajo el mando directo de Ernst, como comandante de la Primera Compañía. En los primeros días la unidad se enfrentaría contra unidades blindadas americanas, perdiendo en los primeros enfrentamientos un único Jagdtiger por acción directa del fuego enemigo.

El 1 de abril la unidad quedaba atrapada en la llamada “Bolsa del Ruhr” donde combatirían con los americanos hasta el 15 de abril de 1945 en la que el capitán Albert Ernst decidió rendirse a la 99ª División de Infantería en la ciudad de Iserlohn, en Alemania, donde una cámara inmortalizó para siempre aquel momento.

En su paso por los Jagdtigers Albert Ernst había destruido aproximadamente un total de 20  carros blindados, por lo que su total de victorias sobre tanques enemigos ascendía a 75 en el momento de su captura.  En las imágenes obtenidas por los americanos se ven al menos 3 Jagdtigers, y uno de ellos con unos 10 a 20 marcadores de victorias sobre el enemigo en la boca del cañón, muy seguramente el vehículo de Ernst. Con toda la marcialidad que pudo, con gesto serio y semblante cansado se cuadró y agachando la cabeza ante el oficial americano al que se rendía le estrechó la mano. Así acabó la guerra para Albert Ernst.

Rendición de la unidad de Albert Ernst el 15 de abril de 1945


Aquí se ve a los americanos inspeccionando los JagdTiger y al propio Ernst



En la misma ciudad en la que se rindió, evitando así la destrucción de la ciudad en una lucha innecesaria en los últimos coletazos de la guerra, Ernst viviría tranquilamente los últimos años de vida en paz en la ciudad que ayudó a salvar de la barbarie de la guerra, siendo admirado y respetado por todos. Hay que decir que la salvación de la ciudad fue gracias a la mediación del aguerrido oficial alemán. Años más tarde se descubriría que la única ciudad de la bolsa del Ruhr en la que los alemanes se rindieron de forma pacífica fue Iserlohn.

viernes, 2 de mayo de 2014

- Héroes tanquistas. Carpeto, Alfredo. As italiano de la Wehrmacht -



Estimados amigos,

     Debido a que parece que las entradas de tanquistas son las más populares en el blog, os traigo una historia algo desconocida quizás para la mayoría del público no muy especialiado. Hoy os extraigo un fragmento de mi libro HÉROES TANQUISTAS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL,  y más concretamente de Alfredo Carpetano, héroe italiano nacido en Roma el 4 de enero de 1915. 

     Teniendo en cuenta que Carpetano era un convencido camisa negra  fascista, fiel seguidor de Benito Mussolini y de una buena familia no es de extrañar que no tuviera problemas para enlorarse en la Wehrmacht. 

     Participó en la Invasión de Francia y en la Operación Barbarroja. Sin más os dejo un extracto sobre su acción de guerra más memorable (el resto de su biografía la podéis encontrar en "HÉROES TANQUISTAS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL", mi última obra).

   
<<La acción de guerra más famosa de nuestro héroe italiano se sucedió el 10 de octubre de 1944 en la ciudad de Memel, en Lituania. Cuando se dirigía al frente en tren la locomotora chocó accidentalmente contra otra, con tan mala fortuna que de los tanques Tiger que se transportaban solamente dos estaban en condiciones de combatir. Uno de ellos era, obviamente, el de nuestro protagonista. Las dos tripulaciones de los Tiger operativos lograron descender del vagón y marchar inmediatamente al frente, dado que se necesitaban fuerzas blindadas lo más rápidamente posible.  Sin perder un minuto los dos blindados alemanes se pusieron rumbo a Truschellen, en la región de Karslhorf. Nada más llegar a la zona de combate, los dos blindados fueron sorprendidos por una emboscada de 13 tanques T-34 del Ejército Rojo. En los primeros compases de la batalla el Tiger que acompañaba a Alberto fue destruido. ¿Qué haría nuestro héroe italiano a continuación? En lugar de huir decidió jugárselo todo a una carta y luchar contra los tanques soviéticos. Sabiendo que su frontal era prácticamente invulnerable contra los ataques del T-34 procuró maniobrar su pesado tanque para que este siempre mostrara únicamente el frontal al enemigo. Mientras Alberto daba las pertinentes instrucciones a su conductor, también ordenaba disparar y devolver el fuego enemigo. Sin duda hay que decir que aquells fueron momentos llenos de tensión para la tripulación del T-34, especialmente para Carpetano, dado que tenía que dar las órdenes a su vehículo para evitar su destrucción. Los disparos enemigos comenzaron a rebotar en el grueso blindaje frontal del Tiger I de 100 milímetros mientras que el Tiger devolvía el fuego. En pocos minutos consiguió poner fuera de combate a 4 de los 13 T-34. Fueron unos pocos minutos que bastaron para poner en fuga a los T-34 supervivientes.  [...] 

Hay que decir que Alfredo Carpetano se convirtió en el mayor as italiano de carros blindados durante la 2ª Guerra Mundial, pues llego a destruir un total aproximado de unos 50 blindados enemigos. >>

jueves, 1 de mayo de 2014

- Otto Carius y su grandeza -

El veterano de guerra sujetando su Cruz de Caballero con Hojas de Roble


Estimados amigos,

     Vuelvo a ponerme delante de mi ordenador para volver a escribir unas líneas en este blog, abro y reviso todos los grupos de Facebook sobre la 2ª Guerra Mundial y encuentro decenas de fotografías y entrevistas de Otto Carius. Finalmente eso es lo que me ha decidido a volver a rendirle homenaje una vez más con una nueva entrada en el blog. Como algunos de mis seguidores más habituales sabrán que ya le he visitado en varias ocasiones y le he entrevistado. Hoy voy colgar una de las respuestas a una de las preguntas de la Mega Entrevista que realicé para mi libro HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL.



Otto Carius con el autor de este blog



     Aún recuerdo mi primera visita como si fuera ayer. Mi traductor y yo  accedimos después de una pequeña odisea personal para llegar al pueblo donde reside el viejo héroe de guerra, odisea que acabó llendo en taxi para evitar problemas.

     Allí nos esperaba un nonagenario Otto Carius y la persona que le cuida debido a su avanzada edad en su farmacia de nombre Tiger. Fueron largas horas de charlas, risas y entrevistas. El momento más memorable para mi fue sin duda el momento en el que por diversas razones el veterano héroe de guerra y yo nos quedamos solos en su despacho durante varios minutos. Balbuceé algunas palabras en alemán y en inglés con la esperanza de que el extraordinario veterano me entendiera, pero se limitó a sonreir y a balbucear también mi nombre: ¡Un nombre muy dificíl de pronunciar señor Márquez! Y hubo risas. Con el traductor ya todo fue como la seda, y algunas de las preguntas y respuestas fueron extraordinarias, preguntas y respuestas que están recogidas en su mayoría en el libro de HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL. Desafortunadamente no todas las respuestas a las preguntas fueron publicadas, dado que decidí guardar las respuestas sobre las Waffen-SS y Hitler para otro momento, quizás en una edición futura.

     El caso es que las preguntas se fueron sucediedo y finalmente llegamos al final de la entrevista, con la siguiente pregunta y la siguiente respuesta, lo que sencillamente engrandece aún mucho más el personaje del que estamos hablando:

¿Cómo le gustaría ser recordado por la Historia?


Esto es algo que me irrita. Y solamente me ocurre desde que existe internet. Décadas atrás solamente había silencio. [...] No soy un tipo extraordinario. Hice lo correcto en el momento oportuno. Y tuve la posibilidad de hacerlo.  [...] Mi mayor logro fue reunir a todos después de su liberación, y al principio, después de la guerra [...]. Nuestras reuniones en Austria. Y como nos apoyamos todos juntos después de la guerra, y ninguno estuvo solo. Todos tuvieron una vida normal, incluso después de su liberación en el año 52. Incluso en ese momento yo estaba allí para ayudar a mis camaradas. [...]

* Nota: Los [...] representan fragmentos eliminados de la respuesta que podrás encontrar en el libro HÉROES BLINDADOS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, EDICIÓN ESPECIAL.

     A Otto Carius no le interesa su legado, no le interesa como le recuerde la Historia. Él sabe perfectamente que su mayor logro fue el  apoyar en todo a sus camaradas supervivientes a la 2ª Guerra Mundial y a integrarse a una vida normal en la Europa destruida de la post-guerra y separada por el Telón de Acero. Esto es lo que para mí engrandece aún más a este extraordinario militar.